BEHAR

MURMURACIONES

¿Cómo deberías reaccionar cuando ves a alguien respetable haciendo algo mal?

Cuando falleció un ilustre Rav de una estimada comunidad en Israel, se estableció un comité de búsqueda para encontrar un reemplazo. El primero en la lista de calificaciones era que él fuera un erudito genuino de la Torá. Se enteraron de un destacado Talmid Jajam que se había mudado a su comunidad. Se descubrió que no solo era un gran erudito sino también un orador muy talentoso. Él fue contratado. Él era justo lo que estaban buscando, o incluso mejor; así lo pensaron.

Una tarde, uno de los feligreses notó que el Rav llegó temprano antes de Minjá. En lugar de entrar al Shul, el Rav se fue detrás del edificio. Cavó un hoyo en la esquina del jardín, pronunció algunas palabras, arrojó una pequeña semilla y cubrió el hoyo con tierra.

El congregante quedó atónito. Podría haber aceptado lo que parecía ser un comportamiento extraño. Sin embargo, había un problema importante. Fue durante el año Shemitá. Está absolutamente prohibido plantar todo el año.

La congregación se mantuvo atenta y vio que esto era casi un hecho diario. Otros también notaron esto. Los murmullos comenzaron entre los feligreses. Algunos dijeron que obviamente no conoce la Halajá, la ley judía. Algunos dijeron que debe estar plantando para una Mitzvá, es decir, para tener besamim para Havdalá, pensando erróneamente que para una Mitzvá, se permite plantar. Se ofrecieron diferentes teorías. El comportamiento escandaloso se convirtió en la comidilla de la ciudad.

El Rav detectó que algo andaba mal. La actitud hacia él había cambiado. Mientras se preparaba para dirigirse a la kehila en Shabat, vio miradas desdeñosas en su dirección. Aparentemente, de repente no lo querían allí. No tenía idea de qué causaba esta insatisfacción y desdén. Él dijo: “Rabotai, mis estimados feligreses, me gustaría saber si tienen algún problema conmigo. ¿Han oído algunas cosas despectivas sobre mí?

El Gabai se puso de pie y habló directa y claramente. Sacó a relucir el tema de la plantación Rav durante Shemitá. “¡Nunca se nos pasó por la cabeza que un Talmid Jajam sobresaliente violaría abiertamente el ‘descanso’ de la tierra, [1] en el patio de la

Casa de nuestro Di-s!”

El Rav respondió: “Rabotai, como saben, soy un mohel. Casi todos los días tengo el privilegio de traer a un niño judío al pacto de Avraham, nuestro antepasado. Soy de ascendencia tunecina. Nuestra costumbre es enterrar el orlah, el prepucio de un Brit, en el patio de un Shul. ¿Por qué allí? A través de esa acción, esperamos que el niño se sienta atraído por la Torá y el temor de Hashem. Lo que he estado haciendo es el Minjag de mis padres. Antes de enterrar la orlah, ofrezco una oración para que el niño sea plantado en la Casa de Hashem todos los días de su vida y que tenga amor por la Torá y temor al Cielo.

La audiencia quedó atónita. Se miraron el uno al otro con angustia y vergüenza. Se dieron cuenta de que sospechaban que su Rav había violado abiertamente la ley de la Torá, mientras estaba preservando un Minjag sagrado.

¿Está permitido cavar un hoyo en un campo durante la Shemitá? De hecho, está prohibido trabajar la tierra, incluso cavar un hoyo. Sin embargo, eso es solo si es parte de un proceso de plantación. Si alguien, por ejemplo, cava un hoyo en el suelo para colocar allí una tabla para asegurar una Succah, está permitido. [2] Del mismo modo, se permite excavar con el fin de enterrar la orlah. Estuvo mal que los miembros de la kehilah llegaran a su conclusión errónea. Estuvo mal que lo consideraran culpable por su falta de conocimiento e información.

Por otro lado, dice: “Vihyitem nekiyim, serán limpios a los ojos de Hashem y de Israel”. [3] “Aparta de ti una boca engañosa y aleja de ti los labios perversos”. [4] Habría sido digno para el Rav haber informado a otros de lo que estaba haciendo para evitar cualquier posible malentendido. [5]

¿Cuál hubiera sido la mejor manera de haber manejado el dilema?

Shabat shalom,

Rabbi Hershel D. Becker

Traducido por: Sara Slomianski y Miriam Levy

[1] Behar 25:2

[2] Malbim Behar 25:2; Rambam Hiljot Shemitá 1:4, 17

[3] Matot 32:22

[4] Mishlei 4:24

[5] Ve’Haarev Na 4, Behar 301-305