Rabbi's Desk

EMOR

EDUCATION

What is more important, to provide instruction regarding what should be done or to deliver impact and meaning?

In introducing the laws directed to a Kohen, the Torah states: “Hashem said to Moshe, Emor, say to the Kohanim, the sons of Aharon, V’amarta, and say to them, each of you shall not contaminate himself to a dead person amongst his people.”[1] There is a noticeable redundancy here. Why does it state, “Emor, say to the Kohanim,” and then repeat, “V’amarta, and say to them”?

This is to teach that hearing the law and following it is insufficient. The Kohanim, after learning the information, must make certain ‘to say,’ to convey the laws to others. Who are the others? They are the children.[2] The importance of teaching others, particularly children, applies to all of the laws in the Torah. Why was it that when dealing with the laws related to a Kohen, this lesson was imparted? Laws of holiness need fortification. First of all, since they do not apply to everyone, the issues involved are not a simple matter of right or wrong. Additionally, matters of holiness are established for people to live on a higher plane. If a person is not cautious, he might be caught off guard, and follow the more common example of others. Therefore the extra fortification is needed.

A practice for all Klal Yisrael, men, women and children, is to take a utensil and wash one’s hands each morning with a blessing. One reason is because each day, when we awake, it is like we are created anew. In appreciation of G-d, who created us to serve Him, we are directed to be sanctified in His Holiness. Thus, we are charged to take a utensil, fill it with water, and wash our hands as the Kohen did who poured water from the laver upon his hands, prior to the service in the Beis Hamikdash.[3]

Although the requirement is for adults, and youngsters who have reached the age of education, they are encouraged to begin the practice from the time that they begin to touch food.[4] Regarding those who start after a Bris is performed, Kadosh yeamer lo, holy is said upon him.[5] This is not a matter to be treated lightly. Starting the practice at an early stage, aids in having pure and holy offspring.[6] A simple practice performed each day could be a matter of routine or elevation.

The words used to indicate that the Kohen must direct his offspring is, “Lehazhir gedolim al haketanim.”[7] The gedolim, the elders, must be mazhir, warn and lead, the ketanim, the young ones. Lehazhir also means to shine. It is not simply instruction that is needed. Rather the elders should be an influence, radiating with holiness and affecting the same in their offspring. The instruction is given to the Kohen. The lesson applies to all.

Are we satisfied to educate others in how to act, or do we strive to be a beacon of holiness, bringing others to shine?

Shabbat Shalom, 

Rabbi Hershel D. Becker

 

[1] Emor 21:1

[2] Rashi ibid. Yevamos 114a

[3] Rashba; see Orach Chaim 4:1, Mishneh Berurah 1

[4] Ibid. Mishneh Berurah 10

[5] Shulchan Aruch Harav

[6] Ben Ish Chai in the name of Chessed L’Avraham; see Taleli Oros pp. 48-50; Piskei Teshuvos 0rach Chaim 4:8 notes

[7] Rashi ibid. Yevamos 114a

EMOR

EDUCACIÓN

¿Qué es más importante, proporcionar instrucciones sobre lo que se debe hacer o brindar impacto y significado?

Al introducir las leyes dirigidas a un Kohen, la Torá dice: “Hashem le dijo a Moshé, Emor, di a los Kohanim, a los hijos de Aharon, V’amarta, y diles, ninguno de ustedes se hará impuro entre su gente por una persona fallecida”. [1] Hay una notable redundancia aquí. ¿Por qué dice: “Emor, di a los Kohanim”, y luego repite, “V’amarta, y diles a ellos”?

Esto es para enseñar que escuchar la ley y seguirla es insuficiente. Los Kohanim, después de conocer la información, deben asegurarse de decir” para transmitir las leyes a los demás. ¿Quiénes son los otros? Ellos son los niños. [2] La importancia de enseñar a otros, especialmente a los niños, se aplica a todas las leyes de la Torá. ¿Por qué fue que al tratar con las leyes relacionadas con un Kohen, se impartió esta lección? Las leyes de santidad necesitan fortificación. En primer lugar, ya que no se aplican a todos, los problemas involucrados no son una cuestión simple o correcta. Además, los asuntos de santidad se establecen para que las personas vivan en un plano superior. Si una persona no es cautelosa, podría ser sorprendida y seguir el ejemplo más común de los demás. Por lo tanto se necesita la fortificación extra.

Una práctica para todos los hombres, mujeres y niños de Klal Israel es tomar un utensilio y lavarse las manos cada mañana con una bendición. Una razón es porque cada día, cuando nos despertamos, es como si fuéramos creados de nuevo. En agradecimiento a Di-s, que nos creó para servirle, estamos dirigidos a ser santificados en Su Santidad. Por lo tanto, estamos obligados a tomar un utensilio, llenarlo con agua y lavarnos las manos como lo hicieron los Kohanim que vertieron agua de la fuente sobre sus manos, antes del servicio en el Beit Hamikdash[3]

Aunque el requisito es para adultos y jóvenes que han alcanzado la edad de educación, se les alienta a comenzar la práctica desde el momento en que comienzan a tocar alimentos. [4] Con respecto a los que comienzan después de que se realiza un Brit, Kadosh yeamer lo, santo se dice sobre él. [5] Esto no es un asunto para ser tratado a la ligera. Comenzar la práctica en una etapa temprana, ayuda a tener descendencia pura y santa. [6] Una simple práctica realizada cada día podría ser una cuestión de rutina o elevación.

Las palabras usadas para indicar que el Kohen debe dirigir a su descendencia es: “Lehazhir gedolim al haketanim“. [7] Los gedolim, los ancianos, deben ser mazhir, advertir y liderar, a los ketanim, los jóvenes. Lehazhir también significa brillar. No es simplemente la instrucción lo que se necesita. Más bien, los ancianos deben ser una influencia, irradiando con santidad y afectando lo mismo en su descendencia. La instrucción se da a los Kohen. La lección se aplica a todos.

¿Estamos satisfechos de educar a otros sobre cómo actuar, o nos esforzamos por ser un faro de santidad, haciendo que otros brillen?

Shabbat Shalom,

Rabbi Hershel D. Becker

 

Traducido por: Sara Slomianski y Miriam Levy

[1] Emor 21: 1

[2] Rashi ibid. Yevamot 114a

[3] Rashba; ver Oraj Jaim 4: 1, Mishneh Berurah 1

[4] Ibid. Mishneh Berurah 10

[5] Shuljan Aruj Harav

[6] Ben Ish Jai en nombre de Jessed L’Avraham; ver Taleli Orot pp. 48-50; Pirkei Teshuvot 0raj Jaim 4: 8 notas

[7] Rashi ibíd. Yevamot 114a