Rabbi's Desk

HA’AZINU

DRINKING IN THE DORM

Is there a right way to catch a thief?

Money started disappearing in the dorm. After this happened a few times, Reuven realized that his friend Shimon would often sneak into his room and slip money into a pouch. A group of friends who were also victims trailed Shimon. They were sure he was the thief. However, they had no idea where Shimon hid the money. They reckoned, “With the crooked you act perversely,”[1] and devised a scheme. They’ll have a party, serve wine and make sure Shimon gets drunk. As the Talmud says, “Nichnas yayil, yatza sod, when wine goes in the secret comes out.”[2]

It worked. Shimon got stoned. In his drunken stupor he shared not only his escapades, but the place where he hid the money.

After the fact, the group wondered if the tactic they used was permitted. They had turned Shimon into a drunken fool subject to ridicule. They caused that he couldn’t say Bircas Hamazoune after his meal; nor was he able to daven Shacharis the next morning.

The Talmud brings a related incident. Rabbi Meir was very exacting regarding people’s names. Once he was traveling along with Rabbi Yehuda and Rabbi Yossi. They came to an inn for lodging. They learned that the name of the owner was Kidor. Rabbi Meir thought of the sentence in the Torah, “Ki dor tahapuchos hemah, for they are children of reversals, in whom not to place trust.”[3] The meaning of the name made him suspect of the innkeeper.

Rabbi Yehuda and Rabbi Yossi were not exacting with names. Before Shabbos they left their money with Kidor. Rabbi Meir did not. He hid his pouch by burying it near the grave of Kidor’s father. That night the father appeared to Kidor in a dream revealing that there was money nearby. In the morning, Kidor shared the dream and the Rabbis told him that there was no merit to it. Meanwhile, Rabbi Meir kept an eye on the grave site.

The next day, when the Rabbis prepared to leave, they went to pick up their money. Kidor denied ever having received it. They persuaded Kidor to have a drink with them in order to get some information from him. In the process they noticed he had lentil remnants in his moustache. They left him and went to Kidor’s wife. They said that Kidor told them to get the money pouches from her, and as a sign that Kidor sent them, to mention that Kidor and his wife had lentils for breakfast. She brought them the money. (The story then continued that Kidor found out what happened and things did not work out well for his wife).[4]

The Talmud demonstrates that the action that the Rabbis took was acceptable. They were allowed to put Kidor in a compromised state in order to retrieve that which he had stolen. It is reasonable that this would be allowed even if the ramifications would be that the thief would miss Birkcas Hamazoune or davening. After he stole, there is a Mitzvah upon him, an obligation to return that which he had stolen.[5] Every second after the theft, that Mitzvah is incumbent upon him to fulfill. Every moment the object is not returned is another violation. Therefore, even if a course of action causes that other Mitzvos would not be performed it is proper to do, because it is imperative to address that Mitzvah which is ongoing and see to it that it is carried out.[6]

Are we motivated to take action strictly because we are wronged or because we seek to help others do what is right?

Shabbat Shalom,

Rabbi Hershel D. Becker


[1] Shmuel 2 22:27

[2] Eruvin 65a

[3] Hazinu 32:20

[4] Yoma 83b

[5] Vayikra 5:23

[6] Rav Yitzchak Zilberstein; Veharev Na1 pp. 438-440

HA’AZINU

BEBER EN EL DORMITORIO

¿Existe una forma correcta de atrapar a un ladrón?

El dinero comenzó a desaparecer en el dormitorio. Después de que esto sucedio varias veces, Reuven se dio cuenta de que su amigo Shimon a menudo se metia a su habitación y metía dinero en una bolsa. Un grupo de amigos que también fueron víctimas siguieron a Shimon. Estaban seguros de que él era el ladrón. Sin embargo, no tenían idea de dónde escondia Shimon el dinero. Ellos calcularon, “Con los corruptos actúas perversamente”, [1] e idearon un plan. Harian una fiesta, serviirian vino y se asegurarian de que Shimon se emborrache. Como dice el Talmud, “Nichnas yayiln yatza sod, cuando el vino entra, el secreto sale”. [2]

Funcionó. Shimon se emboracho. En su estupor borracho compartió no solo sus escapadas, sino el lugar donde escondió el dinero.

Después del hecho, el grupo se preguntó si la táctica que usaron estaba permitida. Habían convertido a Shimon en un tonto borracho sujeto al ridículo. Hicieron que no pudiera decir Bircat Hamazon después de su comida; tampoco pudo rezar a Shacharit a la mañana siguiente.

El Talmud trae un incidente relacionado. El rabino Meir era muy exigente con los nombres de las personas. Una vez viajaba junto con el rabino Yehuda y el rabino Yossi. Llegaron a una posada para alojarse. Se enteraron de que el nombre del propietario era Kidor. El rabino Meir pensó en la oración de la Torá, “Ki dor tahapuchos hemah, porque son hijos de reversiones, en quienes no se debe confiar”. [3] El significado del nombre lo hizo sospechar del posadero.

El rabino Yehuda y el rabino Yossi no eran exigentes con los nombres. Antes de Shabat, dejaron su dinero con Kidor. El rabino Meir no lo hizo. Escondió su bolsa enterrándola cerca de la tumba del padre de Kidor. Esa noche, el padre se le apareció a Kidor en un sueño y le reveló que había dinero cerca. Por la mañana, Kidor compartió el sueño y los rabinos le dijeron que no tenía ningún mérito. Mientras tanto, el rabino Meir vigilaba la tumba.

Al día siguiente, cuando los rabinos se prepararon para irse, fueron a recoger su dinero. Kidor negó haberlo recibido. Convencieron a Kidor de que tomara una copa con ellos para obtener información de él. En el proceso, notaron que tenía restos de lentejas en el bigote. Lo dejaron y fueron con la esposa de Kidor. Dijeron que Kidor les dijo que les diera las bolsas de dinero y, como señal de que Kidor las había enviado, mencionaron que Kidor y su esposa habían desayunado lentejas. Ella les trajo el dinero. (La historia luego continuó diciendo que Kidor se enteró de lo que sucedió y las cosas no resultaron bien para su esposa). [4]

El Talmud demuestra que la acción que tomaron los rabinos fue aceptable. Se les permitió poner a Kidor en un estado comprometido para recuperar lo que había robado. Es razonable que esto se permita incluso si las ramificaciones fueran que el ladrón extrañaría Birkcat Hamazon o rezar. Después de que robó, tiene una Mitzvá sobre él, la obligación de devolver lo que había robado. [5] Cada segundo después del robo, esa Mitzvá le corresponde a él cumplir. Cada momento en que el objeto no se devuelve es otra violación. Por lo tanto, incluso si un curso de acción hace que no se realicen otras mitzvot, es correcto hacerlo, porque es imperativo abordar esa mitzvá que está en curso y asegurarse de que se lleve a cabo. [6]

 ¿Acaso estamos motivados a actuar estrictamente porque nos han agraviado o porque buscamos ayudar a otros a hacer lo correcto?

Shabat Shalom,

Rabino Hershel D. Becker

Traducido por Miriam Levy y Sara Slomianski

[1] Shmuel 2 22:27

[2] Eruvin 65a

[3] Hazinu 32:20

[4] Yoma 83b

[5] Vayikrá 5:23

[6] Rab Itzjak Zilberstein; Veharev Na1 págs. 438-440HA’AZINU